Me decidí a volver a escribir porque creo que más allá de la poca o mucha repercusión que puede tener este espacio, simplemente suma, y eso es importante. Máxime cuando existe en la ciudad de Rosario un cerco informativo en algunas cuestiones puntuales, como lo que está sucediendo por estas horas, cuando impúnemente el Grupo UNO Vila Manzano, propiedad de Daniel Vila y José Luis Manzano, envió más de 20 telegramas de despido.

Entonces digo -y ahí la primera respuesta a la pregunta del título-, necesitamos que se afirme y se concrete la nueva ley de medios porque así el abanico de voces será muchísimo mayor al actual, y todas las noticias, así convinieran o no a los empresarios de turno, podrían ser difundidas sin ningún tipo de velo.

- Para, para, ¿qué carajo tiene que ver la nueva ley de medios con los despidos? Podría decir algún despistado.

En la ciudad de Rosario, los medios más “importantes” (me refiero a audiencia sobre todo, pero también en cuanto a tradición y presencia) se encuentran en muy pocas manos. Vale decir:

  • El Grupo UNO Vila Manzano posee el diario La Capital, las dos radios AM en conflicto -LT3 y LT8- y una de las FMs con mayor llegada, Estación del Siglo.
  • El Grupo Gollán, propiedad de Alberto Gollán (quien fuera intendente de Rosario durante la dictadura de Lanusse), tiene Canal 3 y Radio 2.
  • Orlando Vignatti, quien es socio minoritario en el Grupo UNO, es dueño del diario El Ciudadano.

¿Qué queda al margen? Canal 5, que es subsidiaria de Telefé, y no mucho más: luego existen otras radios FMs con menor entrada, pero básicamente ese es el mapa de medios de nuestra ciudad.

A esto hay que agregarle que los dos portales más visitados de la región, Lacapital.com.ar y Rosario3.com, son propiedad de los mismos grupos con mayor entrada: Grupo UNO y Grupo Gollán, respectivamente.

Entonces, ¿cuál es el panorama? El Grupo UNO, intempestivamente y sin invocación de justa causa, decide echar a más de 20 trabajadores de prensa en la ciudad, tanto aquellos que se encontraban blanqueados como quienes estaban precarizados. Desde ninguno de los medios más importantes de la ciudad se dio a conocer esta situación, sólo medios digitales con menor entrada en la población en general, como Redacción Rosario o el blog Señales, pueden dar cuenta de qué es lo que está sucediendo. Amén de los medios capitalinos, que generalmente no prestan atención a estos problemas, como cuando sucedió algo similar en LV2 de Córdoba.

Entonces digo, uno puede manifestarse a favor o en contra del actual gobierno nacional (lo que lamentablemente, por la teoría de Amigo/Enemigo de Carl Schmitt, termina posicionando a las personas en cuanto a su posición con la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual), pero no puede negar que la actual composición mediática en Rosario es completamente anti democrática. Necesitamos la aplicación de la norma aprobada el año pasado, y que hoy se encuentra momentáneamente suspendida por una serie de fallos judiciales.

  • Facebook
  • Twitter
  • RSS
  • Google Bookmarks
  • LinkedIn
  • Live
  • del.icio.us
  • Digg
  • Print
  • Bitacoras.com